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Contenido
- 4.1. La política exterior de la Unión Europea (UE)
- 4.2. Las relaciones exteriores que dependen del primer pilar de la UE
- 4.3. La política exterior y de seguridad común (PESC ) y la política europea de seguridad y de defensa ( PESD )
- 1. El Euro
- 2. Las culturas socioeconómicas de la Unión Europea (UE)
- 3. Los valores y símbolos europeos
- 4. La UE en e Mundo
- 5. La ciudadanía europea
- 6. Diversidad cultural en la Unión Europea (UE)
- 7. Integración Política Europea
Preguntas de la búsqueda
Europa en pasar a ser - 4. La UE en e Mundo
4.2. Las relaciones exteriores que dependen del primer pilar de la UE
4.2.1. ¿Qué institución está encargada de las relaciones exteriores?-
La Comisión cuenta con seis direcciones de política exterior: comercio, ampliación, relaciones exteriores, desarrollo, ayuda humanitaria (ECHO) y cooperación (EuropeAid), y es la encargada de negociar los acuerdos exteriores que son resueltos por el Consejo
El Parlamento Europeo interviene a través de sus comisiones especializadas (comisión de asuntos exteriores, subcomisión de « derechos humanos », comisión de desarrollo, comisión de comercio internacional) y sus asambleas parlamentarias mixtas (en particular la asamblea parlamentaria paritaria ACP-UE, la asamblea parlamentaria euro mediterránea, etc.).
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/s05020.htm
http://ec.europa.eu/trade/index_fr.htm
En relación con la ampliación:
4.2.2. ¿En qué marco se sitúan las relaciones con los demás países europeos?-
La UE mantiene intensas relaciones con los países de la Asociación Europea de Libre Intercambio (AELE), organización fundada en 1960 y donde una parte de sus miembros se ha adherido progresivamente a la UE. En la actualidad, los miembros de la AELE son: Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein. Esos países aplican la legislación europea relativa al mercado interior y siguen a la Unión en otros campos políticos. Exceptuando Suiza, todos esos países forman parte con la UE del Espacio Económico Europeo (EEE), creado después del tratado firmado en Oporto en 1992 y que entró en vigor en 1994.
Por lo que se refiere a los países de los Balcanes occidentales, Albania, Bosnia- Herzegovina, Serbia y Montenegro, la UE ha establecido con ellos un « proceso de estabilización y asociación», cuyo objetivo final es la adhesión a la UE. No obstante, esos países ya se benefician del libre acceso al mercado europeo y reciben una ayuda (desde el año 2000, dentro del programa CARDS) para llevar a cabo sus programas nacionales de reforma.
Croacia, después de presentar su petición de adhesión en 2003, inició las negociaciones de adhesión a la UE en octubre de 2005. La Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) presentó su petición de adhesión en marzo de 2004 y obtuvo el estatuto de país candidato en diciembre de 2005.
El caso de Turquía es más complejo. Este país está asociado a la Comunidad Económica Europea (CEE) desde 1963. A partir de 1966, Turquía estableció una unión aduanera con la UE y en 1987 presentó una petición de adhesión. Las negociaciones se iniciaron oficialmente el 3 de octubre de 2005. Sin embargo, la adhesión de este vasto país, cuya población se aproxima a los setenta millones con rentas muy bajas (véase imagen 1.3.3.c.) plantea numerosos problemas. Los principales obstáculos para su integración son: retraso de las reformas en curso (en particular en el ámbito de la justicia y de la administración) y violación de los derechos humanos. No obstante, Turquía ha realizado importantes progresos para cumplir con los criterios políticos. Además, su crecimiento económico es el más elevado de los países candidatos y su alto índice de crecimiento demográfico equilibraría en parte los dramáticos efectos del envejecimiento de la población del conjunto de la Unión. (véase apartado del capítulo 2.5).
AELE : http://www.efta.int
Sobre el proceso de estabilización y asociación:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/s05055.htm
Para un estado de la cuestión de las relaciones UE-Turquía:
http://ec.europa.eu/enlargement/turkey/eu_turkey_relations_fr.htm
Imagen 4.a. Crecimiento económico en los países candidatos.
4.2.3. ¿Cómo se ha desarrollado la “asociación euromediterránea”?-
Los países mediterráneos vecinos de la UE fueron los primeros que establecieron relaciones económicas y comerciales con la UE, por su proximidad geográfica, pero sobre todo por sus afinidades históricas y culturales.
En la « Conferencia de Barcelona » de 1995, la UE puso en marcha la « asociación euromediterránea », es decir, una nueva estrategia de las relaciones económicas, comerciales y políticas con doce países mediterráneos: Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Líbano, Marruecos, Siria, Túnez, Turquía, la Autoridad Palestina, Malta y Chipre (estos dos últimos países se habían convertido entre tanto en miembros de pleno derecho de la UE en 2004).
La asociación tiene tres objetivos:
Apoyar la estabilidad política y la democracia (pluralismo, resolución pacífica de los conflictos, respeto de los derechos humanos). Con este fin, se decidió crear una nueva « Asamblea Parlamentaria euromediterránea » dotada de un poder consultivo, e iniciar una cooperación con respecto a la PESD. Aportar una ayuda a las acciones directas en el campo de los derechos humanos y a los actores de la sociedad civil;
La creación de un espacio euromediterráneo de libre intercambio en 2010;
Desarrollo del diálogo socio cultural; con este fin se ha puesto en marcha una fundación euro-mediterránea para promover el diálogo entre culturas y civilizaciones.
Para realizar estos objetivos, se introdujo en 1995, el instrumento financiero MEDA. Para el período 2000-2006 (MEDA II) se concedió una ayuda financiera de 5.300 millones de euros. Para el período 2007-2013, el programa MEDA será reemplazado por el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA o ENPI), que reemplazará igualmente el programa TACIS:
Sobre la Conferencia de Barcelona y la asociación euro-mediterránea:
4.2.4. ¿Cuál es el impacto del euro en los países mediterráneos?-
Se trata de un aspecto sobre el que hay poca información, pues los temas políticos dominan las relaciones entre países al sur y al norte del Mediterráneo. El hecho de formular los precios en euros en toda la cuenca mediterránea debería, en principio, favorecer el turismo europeo y las exportaciones hacia la UE. Como para los demás países fuera de la zona euro, una mayor estabilidad de los cambios y la simplificación que ha supuesto el euro para los exportadores hacia Europa deberían favorecer el comercio entre esas zonas. La participación de Chipre y de Malta en la Unión Económica y Monetaria (UEM) a partir de 2008 reforzará esta tendencia.
4.2.5. ¿Cuáles han sido los progresos realizados en la relación entre los países mediterráneos y la UE?-
Las relaciones entre el norte y el sur del Mediterráneo recibieron un nuevo impulso después de la conferencia de Barcelona en 1995. Hay que reconocer que en diez años, las cosas han cambiado poco. La falta de apertura de la UE a los inmigrantes del norte de África o a los productos agrícolas presenta una imagen de Europa más como una fortaleza, que como solidaria y justa.
Sin embargo, sería conveniente para el desarrollo armonioso de las regiones periféricas de la UE que se retomase el concepto de Mediterráneo « mare nostrum ». Regiones como Grecia, el Mezzogiorno (región meridional italiana), pero también Sicilia, Cerdeña, Córcega y amplias zonas de la península ibérica, sólo tendrán un desarrollo acelerado si ocupan un lugar cercano a un polo de desarrollo. Alemania y Austria se han beneficiado de tales condiciones con la adhesión de los países de Europa central. Esta situación debería producirse igualmente en los países mediterráneos. El BEI ha creado un Fondo para el Mediterráneo, pero sólo contribuirá al desarrollo de la región, si realmente se liberaliza el comercio trasmediterráneo.
No obstante, después de las últimas ampliaciones de 2004 y 2007, las relaciones entre la UE y los países del espacio mediterráneo parecen recibir la atención que se merecen.
4.2.6. ¿En qué consiste la « política europea de vecindad»?-
La « política europea de vecindad » complementa la « asociación euro mediterránea » desde 2004. Su objetivo era la creación de un círculo de Estados estables y amistosos alrededor de la UE y la abolición de divisiones entre la UE y sus vecinos. Inicialmente, sólo afectaba a los vecinos del este de la UE (apoyados desde 1991 por un programa de ayuda técnica llamada TACIS), pero enseguida se amplió a los países del sur del Mediterráneo.
La « política europea de vecindad » abarca Rusia, Ucrania, Bielorusia, Moldavia, Armenia, Azerbaiyán, Georgia y la región mediterránea (Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Líbano, Marruecos, Siria, Túnez, y la Autoridad Palestina). Turquía no está incluida en la « política europea de vecindad » puesto que es un país candidato a la adhesión.
Esta política tiene por objetivo:
la estabilización de las regiones que bordean la UE mediante un desarrollo económico y social sostenible.
la puesta en marcha de fronteras seguras, reforzando la gestión de fronteras y sus procedimientos de inmigración.
la colaboración en campos tales como el medio ambiente, la salud pública y la prevención y la lucha contra el crimen organizado.
El programa de asistencia TACIS, para el período 2000-2006, recibió 3.140 millones de euros y sirvió para financiar proyectos relativos a las redes de infraestructuras, reformas institucionales, desarrollo del sector privado, protección del medio ambiente y economía rural.
Mediante esta política, la UE no ofrece perspectivas de adhesión, sino una «asociación privilegiada».
Sobre la política europea de vecindad:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/lvb/r17100.htm
4.2.7. ¿Cuáles son las relaciones de la UE con Asia y América del Sur?-
En Asia, la UE mantiene con los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste (ANASE o ASEAN) una de las relaciones más antiguas: se inició en 1972 y se oficializó en 1980 con un acuerdo de cooperación. En 2007, la ANASE cuenta con diez países: Brunei Darussalam, Birmania/Myanmar, Camboya, Indonesia, República Democrática Popular de Laos, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam. Esta relación se ha reforzado en el marco de la ASEM, la cumbre Asia-Europa que tiene lugar cada dos años.
Las relaciones con Japón son también muy intensas. El plan de acción, adoptado en 2001, amplió la cooperación bilateral, hasta entonces centrada en el comercio y las inversiones, a los asuntos exteriores culturales y políticos. Europa se ha convertido en la principal fuente de inversiones extranjeras directas para Japón y en el primer beneficiario de las inversiones extranjeras japonesas, superando así a los Estados Unidos y China.
Las relaciones con China, por el contrario, han estado interrumpidas cerca de diez años. En efecto, después de la « masacre de Tian Anmen » y la represión del régimen chino contra las libertades democráticas y los derechos humanos, Europa congeló las relaciones con China. Casi diez años después, Europa ha reactivado una asociación global con China, con el fin de reforzar el diálogo político, especialmente en materia de derechos humanos, a través de intercambios institucionales. Desde el punto de vista de los intercambios comerciales, China se ha convertido en el segundo socio no europeo de la UE, y la Unión es una de las principales fuentes de inversiones extranjeras en China.
Las relaciones con la India se han desarrollado también ampliamente, no sólo en el plano comercial, sino también en el político, cultural y de investigación, Por ejemplo, China y la India han decidido participar en el proyecto Galileo, el sistema de navegación por satélite de la UE.
Del mismo modo, la UE mantiene lazos muy estrechos con América del Sur, de la que es el principal proveedor de ayuda al desarrollo, especialmente gracias a las relaciones privilegiadas con España y Portugal, y ha establecido una «asociación estratégica »: cooperación política, comercial y cultural, pero también en materia de educación y de ciencia.
Todos los países de América del Sur están en la actualidad ligados a la UE, de forma individual o conjuntamente, por acuerdos de asociación, de cooperación o de comercio. En 1995, la UE y el Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) establecieron un acuerdo que preveía una zona de libre intercambio. Un acuerdo similar se ha establecido también con México en 1997 y con Chile en 2002.
Además, en 2003 se establecieron dos acuerdos de diálogo político y de cooperación entre la UE por un lado, y la Comunidad andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) y por otro, con América central.
Sobre las relaciones entre la UE y Asia:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/s05251.htmSobre las relaciones entre la UE y América Latina:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/s05151.htm
4.2.8. ¿Qué indica el término « relaciones transatlánticas »?-
El término « relaciones transatlánticas» indica la asociación con Estados Unidos, que es uno de los ejes principales de las relaciones exteriores de la UE.
Los flujos comerciales y de inversiones entre las dos partes se acercan cada día a 1.000 millones de euros. El 25% de las exportaciones de la UE están destinadas a Estados Unidos, de las cuales 20% son importaciones de la UE. La puesta en juego de tal volumen de intercambios ocasiona a menudo desacuerdos. No obstante, los litigios afectan a menos del 2% del volumen total de los intercambios comerciales transatlánticos, y afectan a los productos agrícolas, al acero y a la aeronáutica. Por el contrario, la gestión que afecta a sus intereses comunes, como el derecho de competencia o el reconocimiento mutuo de normas técnicas, sirve de modelo a las relaciones entre la UE y otros socios.
En el plano de la cooperación política, a pesar de que Estados Unidos y la UE comparten un gran número de valores e intereses, algunas veces han seguido orientaciones y estrategias divergentes en la gestión de los problemas mundiales.
Como consecuencia de los importantes cambios que se han operado en la esfera internacional a finales del siglo pasado y en particular con el fin de la guerra fría (que durante años obligó a Europa a abrirse camino entre los dos bloques), la UE y Estados Unidos deben volver a definir sus lazos transatlánticos. Los nuevos riesgos ligados a la proliferación nuclear, al terrorismo internacional y al tráfico de drogas, pero también los nuevos desafíos como la globalización controlada, el medio ambiente, el clima, la energía y el desarrollo sostenible, implican la búsqueda de una estrecha colaboración.
Asociación transatlántica:
europa.eu/scadplus/leg/fr/lvb/r14105.htm
4.2.9. ¿Cuáles son las relaciones entre la UE y África sub-sahariana?-
La relación entre Europa y África sub-sahariana es antigua: se inicia paralelamente a la creación del Tratado de Roma en 1957, que establecía una asociación con los países y territorios de ultramar de algunos Estados miembros. El proceso de descolonización iniciado a principios de los años sesenta transformó esa unión en una asociación entre países soberanos y se desarrollaron importantes proyectos de cooperación.
Más allá de los lazos tradicionales que unen la Unión y los países africanos en el marco de los acuerdos mediterráneos o de la relación con los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP), la UE y la Unión Africana (UA) han iniciado un nuevo diálogo sobre la prevención y la resolución de conflictos, así como el apoyo aportado por la UE a los esfuerzos, a veces inútiles, desplegados en África por la UA y las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
La asociación UE-África también incluye la cooperación económica regional, el problema de la deuda exterior de los países africanos, la integración y el comercio, las acciones emprendidas contra la sequía y la desertificación, la lucha contra el sida/VIH y las enfermedades contagiosas, la seguridad alimenticia, los derechos humanos y la democracia, y la lucha contra el terrorismo.
Sobre la asociación entre la UE y África:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/lvb/r12106.htm
4.2.10. ¿Qué impacto puede tener el euro en África?-
África se beneficiará del euro más que otros continentes. Su desarrollo es más sensible que otros a los desequilibrios del Sistema Monetario Internacional. Una parte de su deuda está efectivamente enunciada en USD, cuando Europa es el primer destino de las exportaciones africanas que se pagan con monedas europeas. Antes del euro, un empréstito contraído en moneda europea no se justificaba debido a las fluctuaciones de las monedas nacionales, a la liquidez insuficiente de los mercados de capitales nacionales y a la incertidumbre del destino final de las futuras exportaciones. Con el euro, los países africanos pueden tomar un empréstito en euros con más facilidad y de este modo tener su deuda en la misma moneda que la de sus exportaciones. Esto reduce los riesgos de cambio que gravan la deuda de esos países. África se encuentra también muy cerca de Europa por razones geográficas e históricas y Europa debe hacer que África se beneficie de su nueva cohesión antes que apoyar rivalidades locales con fines comerciales.
Además, la Unión Económica y Monetaria (UEM) incita a los países africanos para que refuercen las uniones monetarias que existen en África.
4.2.11. ¿Cuáles son los objetivos de la política europea de cooperación y desarrollo?-
Desde principios de los años setenta, Europa ha realizado su política de desarrollo que complementaba las actividades de los Estados miembros. La política europea de desarrollo se basó inicialmente en las previsiones del Tratado CEE relativas a « la asociación de los países y territorios de ultramar ».
No fue hasta el Tratado de Maastricht, en 1993, cuando una marco legal precisó una política comunitaria de desarrollo para los países del Tercer Mundo (coordinación de las políticas de desarrollo de los Estados miembros, cooperación con terceros países y las organizaciones internacionales competentes).
Se han definido cuatro objetivos para la política europea de cooperación:
Estimular el desarrollo económico y social sostenible de los países en vías de desarrollo;
Estimular la integración de los países en vías de desarrollo en la economía mundial;
Reducir la pobreza en los países en vías de desarrollo;
Consolidar la democracia, el estado de derecho, el respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales en los países en vías de desarrollo.
Finalmente, el Tratado de Niza en 2003 introdujo en el Tratado CE la cooperación económica, financiera y técnica con terceros países.
Sobre la política europea de desarrollo:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/lvb/r12000.htm
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/s05031.htm
4.2.12. ¿Cuáles son los acuerdos concertados en el marco de ayuda al desarrollo?-
Esas ayudas públicas se reparten mediante acuerdos regionales o por acciones en el ámbito mundial.
1. Los acuerdos regionales afectan a:
los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP);
algunos países de la región mediterránea, mediante acuerdos de asociación.
2. Los acuerdos en el ámbito mundial afectan a:
Los países de América del Sur y de Asia, mediante proyectos de asistencia al desarrollo, acuerdos comerciales o un sistema de preferencias generalizado;
los países del resto del mundo, mediante ayuda humanitaria y fondos especiales para la lucha contra el hambre.
4.2.13. ¿Cuál es la cuantía de la ayuda acordada a las regiones más pobres durante el período 2007-2013?-
La UE junto a los Estados miembros proporcionan el 55% de la ayuda global al desarrollo y por ello son los mayores donantes de ayuda al desarrollo.
La UE aportará cerca de 50.000 millones de euros a las regiones más pobres para el período 2007-2013:
alrededor de 24.000 millones de euros para los países ACP (África, el Caribe, Pacífico);
alrededor de 12.000 millones de euros para los países vecinos (« política europea de vecindad»);
alrededor de 10.000 millones de euros para América del Sur, Asia, Oriente Próximo y África del Sur;
alrededor de 5.600 millones de euros para la seguridad alimenticia, la educación, el medio ambiente y las organizaciones no gubernamentales.
Los principales instrumentos de la política europea de desarrollo son:
los acuerdos internacionales con los países en vías de desarrollo o grupos de países;
un sistema preferencial general para facilitar el acceso de los productos de los países en vías de desarrollo al mercado europeo;
apoyo técnico y financiero;
ayuda humanitaria.
4.2.14. ¿Cuándo se firmó la « Convención de Yaoundé »?-
En 1963 la Comunidad Europea firmó la « Convención de Yaoundé (I) », en Camerún, con diecisiete Estados africanos y Madagascar.
Esta Convención tenía como objetivo el establecimiento de un espacio de libre intercambio y la reducción de barreras al comercio.
Se trataba del primer acuerdo de cooperación entre la UE y los Estados de África, el Caribe y el Pacífico (ACP), que concernía inicialmente a las antiguas colonias francófonas y que tendría, después de cada revisión, un aumento de su amplitud y de sus destinatarios.
En 1969 el acuerdo se revisó por primera vez y tomó el nombre de « Convención de Yaoundé II ».
Sobre los acuerdos ACP:
4.2.15. ¿Qué son las « Convenciones de Lomé »?-
En 1975, la segunda revisión del acuerdo de Yaoundé dio lugar a la primera « Convención de Lomé », llamada así por el nombre de la capital de Togo donde se firmó la Convención entre la Comunidad Europea y 46 Estados ACP (más adelante serán 79). Esta convención tenía como objetivo facilitar el acceso de los productos de los países en vías de desarrollo al mercado europeo.
La « Convención de Lomé » se ha renovado cada cinco años:
Lomé I: 1975-1980 (46 países ACP);
Lomé II: 1980-1985 (58 países ACP);
Lomé III: 1985-1990 (66 países ACP);
Lomé IV: 1990-1995 (68 países ACP);
Lomé IV bis: 1995-2000 (71 países ACP).
Las « Convenciones de Lomé » han contribuido al desarrollo de la industrialización y al aprovechamiento de las riqueza naturales de los países ACP. Se han basado en dos instrumentos financieros, el « STABEX », un sistema original, destinado a reducir el impacto de las fluctuaciones que ha financiado las exportaciones agrícolas, y el « SYSMIN », que ha financiado las minas.
Sobre las Convenciones de Lomé:
4.2.16. ¿Qué es la « Convención de Cotonou »?-
Las « Convenciones de Lomé » fueron reemplazadas por la « Convención de Cotonou », firmada en la capital de Benín en 2000. El acuerdo entró en vigor en 2003 y estará operativo durante 20 años. Su objetivo principal es luchar contra la pobreza.
Este acuerdo marca una nueva etapa en la política de desarrollo de la UE, pues es el más ambicioso y el de mayor amplitud, desde su inicio de relaciones comerciales fundadas en el acceso al mercado, hasta alcanzar relaciones comerciales más amplias. Además, la convención se apoya en un sistema que combina la ayuda al comercio y la ayuda a la política, y por lo tanto es un apoyo a la participación de la sociedad civil. Su objetivo es reforzar la dimensión política de la asociación y conceder mayores responsabilidades a los Estados ACP, especialmente mediante una partida más importante del conjunto presupuestario de ayuda reservado a la ayuda presupuestaria. Los gobiernos recipiendarios deciden directamente el destino de esta partida, según un esquema adoptado conjuntamente durante la fase de programación.
Se han precisado nuevos procedimientos para hacer frente a los problemas de violación de los derechos humanos: la UE puede suprimir las subvenciones si no son respetados los derechos humanos, o los principios democráticos y los sistemas legales.
Además, la UE ha acordado concesiones comerciales especiales para los países menos desarrollados (treinta y nueve signatarios), que pueden exportar libremente casi todos los productos al mercado de la UE. Esta medida está limitada por las subvenciones de la Política Agraria Común (PAC) que tergiversan la competencia en los mercados europeos y mundiales.
La « Convención de Cotonou » también reemplazó los instrumentos financieros « STABEX » y « SYSMIN » por un nuevo instrumento, « FLEX ».
Los programas ACP están financiados por el « Fondo europeo de desarrollo » (FED) – éste a su vez, financiado mediante pagos directos efectuados por los Estados miembros, y por lo tanto no está incluido en el presupuesto de la UE – y por préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
Sobre la Convención de Cotonou:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/lvb/r12101.htm
4.2.17. ¿Cuál es la función de las Agencias de la Comisión ECHO y EuropeAid?-
La Agencia Europea de Ayuda Humanitaria (ECHO) se creó en 1992. Está encargada de la ayuda humanitaria de emergencia a las víctimas de catástrofes naturales (terremotos, huracanes, inundaciones y sequía) y de conflictos armados fuera de la UE. La ayuda humanitaria concedida por la UE cuenta con tres instrumentos principales: la ayuda de emergencia, la ayuda alimenticia y la ayuda a los refugiados y a las personas desplazadas fuera de sus territorios.
Esta ayuda está directamente dirigida a las poblaciones en peligro, sin distinción de razas, religión u opiniones políticas de los gobiernos. ECHO ha intervenido en zonas en crisis graves en más de un centenar de países del mundo -en particular en Irak, Afganistán, territorios palestinos, diferentes regiones de África, Chechenia, Tayikistán, Nepal, Sri Lanka, diversas regiones de América central- proporcionando a las víctimas lo más rápido posible los equipamientos y productos de primera necesidad.
ECHO financia también los equipos médicos, los expertos en limpieza de minas, los transportes y el apoyo logístico. En el transcurso de sus misiones, ECHO ha cooperado estrechamente con organizaciones humanitarias, es decir organizaciones no gubernamentales, con agencias especializadas de Naciones Unidas y la Cruz Roja.
La Agencia de cooperación EuropeAid, en cambio, fundada en 2001, está encargada de la ayuda exterior.
EuropeAid es responsable de todas las fases del « ciclo de operaciones » (evaluación de los programas, financiación de proyectos, etc.) que garantizan la realización de los programas organizados por los servicios de relaciones exteriores y ayuda al desarrollo.
Sobre la ayuda humanitaria:
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/lvb/r10000.htm
http://europa.eu/scadplus/leg/fr/s05010.htm
4.2.18. ¿En qué medida están representados los Estados miembros en los organismos internacionales?-
La representación de los Estados miembros es muy dispersa, porque no han logrado ponerse de acuerdo sobre su representación ante organismos, como por ejemplo el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Esta representación refleja más su pasado histórico (exclusión de Alemania del Consejo de Seguridad, peso de Francia y del Reino Unido) que su integración en la UE.
Por ese motivo, el Comité de Dirección del Fondo Monetario Internacional (FMI*), incluye 5 países que tienen una única representación, entre los cuales Alemania, Francia y el Reino Unido, que por separado tienen menos votos que Estados Unidos y Japón. El delegado belga/austriaco, que representa a 10 países entre los cuales 7 de la UE, cuenta él solo, con más votos que los tres países citados. Por su parte, el delegado de los Países Bajos, asociado con Ucrania, representa a 11 países entre los cuales 4 de la UE. España está asociada con 7 países de América Latina, etc.
En el Banco Mundial (BM), las representaciones se organizan siguiendo el mismo modelo, a menudo -pero no siempre- con las mismas agrupaciones de países.
En las Naciones Unidas, sólo Francia y el Reino Unido son miembros permanentes del Consejo de Seguridad, junto a China, Estados Unidos y Rusia, mientras que Alemania no forma parte del mismo. Los restantes miembros lo son durante un período de dos años establecido por la Asamblea General.
El Consejo de Gobernadores del Banco Internacional de Reglamentación está compuesto por 19 miembros de los cuales 6 lo son de oficio y representan a los bancos centrales de varios países, entre los cuales 5 provenientes de Estados miembros y el representante de la Reserva Federal de EE.UU. El Gobernador del Banco Central Europeo es sólo un miembro elegido.
Véase para el FMI*: http://www.imf.org/external/np/sec/memdir/eds.htm
Véase para el BIR: http://www.bis.org/about/board.htm
4.2.19. ¿Cuál ha sido el impacto de esas políticas en el desarrollo de los socios de la UE?-
Es algo evidente que si bien Europa tiene relaciones privilegiadas con África, ese continente continúa rezagado en materia de desarrollo.
Numerosos factores explican esta situación.
Ninguna valoración objetiva -ya sea para África o para el resto del mundo- ha logrado poner de manifiesto el importante efecto de la ayuda exterior para el desarrollo de los países recipiendarios. Los expertos lamentan que la ayuda al desarrollo siga estando determinada más en función de los intereses de los donantes que en el de los recipiendarios y esto, por lo que se refiere a la UE, a pesar de sus reconocidos esfuerzos de diálogo y de participación real de los recipiendarios en las Convenciones, así como de la puesta en marcha de sistemas originales tales como el STABEX. Esta constatación afecta muy especialmente a los países más pobres que no se encuentran en condiciones de despegue económico, que es el caso de la gran mayoría de los países africanos;
La UE ha realizado, como los demás bloques industriales, una política de liberación asimétrica de cambios (la liberación afecta sobre todo a los productos de exportación de los países industrializados que continúan cerrando sus fronteras o no subvencionan los productos de exportación de los países pobres) La Política Agrícola Común -así como las políticas comerciales de otras grandes potencias (EE.UU., China)- es en este sentido especialmente desventajosa para África;
La ausencia de una política exterior común de la UE ha dejado el campo libre a las rivalidades comerciales de los Estados miembros que no son ajenos a situaciones particularmente desastrosas en algunos países africanos;
A pesar de las valoraciones puntuales a posteriori, existe una falta de control efectivo sobre la ayuda al desarrollo proporcionada por la UE, de la que una parte creciente se asigna directamente a los gobiernos recipiendarios cuya gobernanza no está sometida al mismo rigor que la impuesta por la oposición en los países democráticos.
La dispersión de las representaciones de los Estados miembros en las instituciones internacionales no les permite ejercer una influencia determinante sobre la gestión de la ayuda internacional.
Estas constataciones no deben poner en duda la formalidad de la ayuda exterior que contribuye a mitigar situaciones humanitarias particularmente penosas. Así, por ejemplo, la mitad de los niños que no tienen acceso a la educación básica de calidad -unos setenta millones- son africanos. El número de jóvenes analfabetos aumenta en África, mientras que disminuye en el resto del mundo. Ahora bien, es conocido el papel capital que tiene el nivel educativo de una población en el proceso de desarrollo. El desarrollo, por ser un proceso endógeno -se desarrolla uno, no se desarrolla a los otros- una parte creciente de la ayuda exterior de la UE a África debería destinarse a reforzar la capacidad de la sociedad civil africana para que ella misma decidiera su futuro.



