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Contenido
- 1.3.1. El cuadrado mágico del rendimiento de una moneda
- 1.3.2. El euro y las operaciones financieras
- 1.3.3. Los países europeos fuera de la zona euro
- 1.3.4. El Papel Internacional del Euro
- 1. El Euro
- 2. Las culturas socioeconómicas de la Unión Europea (UE)
- 3. Los valores y símbolos europeos
- 4. La UE en e Mundo
- 5. La ciudadanía europea
- 6. Diversidad cultural en la Unión Europea (UE)
- 7. Integración Política Europea
Preguntas de la búsqueda
Europa en pasar a ser- El rendimiento del euro
1.3.3. Los países europeos fuera de la zona euro
1.3.3.1. Los países de la Unión Europea y de Europa occidental
1.3.3.1.1. ¿Qué condiciones debe cumplir un país para formar parte de la UEM?-
Todo país miembro de la UE tiene derecho a participar en la Unión Económica y Monetaria (UEM) si cumple los criterios de convergencia. (
véase capítulo1.2.4.). En cualquier momento, un país puede solicitar su adhesión y la capacidad de cada país para entrar en la UEM será estudiada al menos cada dos años. (art.109 K.2.).
Grecia quería formar parte de la UEM desde 1998, pero entonces no cumplía los criterios. En junio de 2000, por el contrario, el Consejo Europeo consideró que Grecia ya cumplía dichos criterios de convergencia y en consecuencia se incorporó a la UEM en enero de 2001.
1.3.3.1.2. ¿Qué países de la UE no forman parte de la UEM?-
Esos países se encuadran en diferentes categorías. En primer lugar están aquellos que en el momento del lanzamiento de la UEM eligieron no formar parte automáticamente, a pesar de cumplir los criterios de convergencia. De este modo, el Reino Unido y Dinamarca obtuvieron el derecho de no participar en la UEM (« opt-out clause »). Hay que señalar que el Tribunal Constitucional alemán había sometido la adhesión de su país a la UEM a un voto del Parlamento sobre su grado de conformidad con los criterios de convergencia.
Según el tratado de la UE, los países que gozan de una cláusula de “opting-out” son considerados como beneficiarios de una « derogación». También se les denomina países « pre-in », para distinguirlos de los países “ in». Su situación es pues transitoria: para el espíritu del tratado se trata de un aplazamiento y no de un rechazo definitivo a participar en la UE sin formar parte de la UEM.
A continuación se encuentran los países que se adhirieron a la UE después de su creación. Su mercado de capitales deberá integrarse en el del euro, y la preparación para la entrada en la UEM forma parte de los criterios de adhesión. Solamente Suecia ha podido integrarse en la UE después de la ratificación del tratado de la Unión, sin que por ello haya tenido que adoptar inmediatamente el euro.Finalmente, se encuentran los países que se adhirieron a la UE en mayo de 2004 y enero de 2007. Estos tienen que cumplir los criterios de convergencia antes de poder integrarse también en la UEM. Eslovenia ha satisfecho esas condiciones y ha entrado en la UEM en enero de 2007.
1.3.3.1.3. ¿Cuáles son las implicaciones creadas con la llegada del euro para las empresas fuera de la zona euro?-
Del mismo modo que para las empresas de la zona euro, la nueva moneda simplificará mucho todas las operaciones comerciales, contables y financieras, sobre todo para las empresas que exportan a diferentes países de la zona euro.
Un mejor control de la inflación y de la estabilidad del euro constituyen unas ventajas para las empresas fuera de la zona euro que comercian con la zona. La mayor estabilidad del euro y su creciente utilización en el comercio internacional junto al USD y el JPY permitirán en primer lugar reducir la inflación entre sus socios comerciales, dado que los precios de sus exportaciones serán más estables. Por otro lado, también servirá para estabilizar el Sistema Monetario Internacional, lo cual será ventajoso para los países fuera de la zona euro.
A las empresas en general, pero sobre todo a las del sector del turismo, les interesa practicar la doble información- moneda nacional y euro- y facilitar los pagos en euros, como por ejemplo en Suiza desde 1999.
1.3.3.1.4. ¿Cuándo un país tiene interés en participar en la UEM?-
A un país no le interesa necesariamente aceptar el rigor de gestión monetaria de la UEM si su economía no está aún preparada. Ello podría tener como resultado una pérdida de la competitividad y de empleos que muy pronto sería socialmente inaceptable. Los tipos de cambio entre las monedas de esos países y el euro deben fluctuar entre unos márgenes de más o menos 15% fijados en el seno del SME que funciona bajo el control del BCE.
Si un país quiere formar parte de la UEM deberá cumplir los criterios de convergencia, y la Comisión Europea ha reafirmado que dichos criterios serán aplicados con el mismo rigor que a los primeros países de la UE.
Esos criterios son sometidos a discusión con regularidad (
véase cuestión 1.2.4.9.). pero es poco probable que cambien debido a la dificultad de encontrar una postura común entre todos los miembros de la UE.
El criterio de la inflación exigirá una atención particular. La mayoría de los nuevos países miembros tiene una renta por habitante claramente más baja que la media de la UE. Sus esfuerzos de desarrollo podrían provocar una recuperación de las rentas, lo cual implicaría una inflación superior a la que se da en una zona euro (efecto Balassa-Samuelson). Además, no es de descartar que surjan dificultades ligadas al déficit público, en la medida en que los gobiernos deberán invertir aún más para equipar a sus países con infraestructuras y servicios equivalentes a los disponibles en la UE.
Robert Mundell, premio Nobel de economía en 1999, se pronunció en esa época a favor de una integración acelerada de los países candidatos a la UEM porque consideraba que esta integración estimula las inversiones extranjeras y que la independencia de la política monetaria tiene tendencia a obligar a las autoridades políticas a acelerar las reformas estructurales necesarias para alinear las economías con la de la UE. La cuestión, sin embargo, sigue estando abierta, porque depende de la capacidad de la población para soportar el peso social de esos ajustes y aumentar su productividad a un ritmo acelerado.
El BCE ha manifestado su oposición a cualquier adopción unilateral del euro por cualquier país que no sea miembro de la UE y no respete estrictamente los criterios de convergencia. Además, la tendencia es obligar a los nuevos candidatos a integrar igualmente en las reformas necesarias para su adhesión, los cambios jurídicos necesarios para su ulterior integración en la UEM, y especialmente los que garantizan la independencia del banco central nacional.
1.3.3.1.5. ¿Cuál es la postura del Reino Unido?-
El Reino Unido cumple ampliamente desde 1998 los criterios de convergencia, exceptuando el que concierne al mantenimiento de los tipos de cambio dentro de los límites del SME. El tipo de interés de referencia a largo plazo está igualmente muy cerca del euro, aunque los tipos de interés a corto plazo sean todavía muy superiores (3,5% en comparación con el 2% en Alemania por ejemplo). La tasa de crecimiento económico en el Reino Unido es regularmente superior a la de la zona euro y dado que el mercado de la mano de obra es más flexible, la tasa de desempleo estructural es claramente inferior (5,5%). Además, la participación del Estado en la economía es más débil (40,6% en comparación con el 45,5% en la zona euro). Por ello, son comprensibles las dudas del pueblo británico para integrarse en una economía menos vigorosa, en la que el desempleo es más elevado y la fiscalidad más fuerte. No obstante, los intereses del sector financiero de Londres, el más importante de Europa, y del mercado del capital de riesgo en el Reino Unido coinciden con los de la zona euro.
El gobierno del Reino Unido se ha fijado como condición para la adhesión al euro criterios similares a los impuestos a otros países. El único de ellos que podría plantear un problema es el alineamiento del tipo de cambio de la libra con el euro durante dos años. El Reino Unido recuerda todavía el « Miércoles Negro » de 1992, cuando la libra, que había entrado en el SME a un tipo de interés muy elevado, sufrió el asalto de los especuladores y tuvo que abandonar el SME para siempre. Ahora bien, ese tipo de cambio tendrá que soportar por un lado los efectos divergentes de una cuenta corriente extranjera regularmente deficitaria, y por otro un fuerte crecimiento económico.
El gobierno británico decidió someter a referendo la adopción del euro (en los cuatro meses siguientes a la decisión del gobierno a los que las condiciones económicas generales se corresponden con los criterios expuestos anteriormente). La mayoría de los británicos se pronunció en contra del euro a pesar de que los sondeos indicaban una evolución a su favor a medida de que la población estaba más informada. El 70% de la población reconoció que la entrada del país en la zona euro es inevitable.
Por lo que se refiere al euro, generalmente se considera que los servicios británicos se encuentran entre los mejor preparados, los servicios de prensa mejor informados y las páginas web de Internet las completas de Europa. Una de las causas de incertidumbre que el Reino Unido comparte con Dinamarca en particular, es la unión entre el euro y la Europa política. Estos países están fuertemente apegados a su soberanía nacional y temen que la adopción del euro pueda conducirles irremediablemente hacia una Europa política « supranacional ».
Para más información:La página web del Ministerio de Economía y de Finanzas de Gran Bretaña (http://www.hm-treasury.gov.uk/)
La página web del Banco de Inglaterra: www.bankofengland.co.uk
La página web « Britain in Europe »" www.euromove.org.uk
La página web de Graham Bishop : www.grahambishop.com/public/catlisting.asp
También: Federal Trust www.fedtrust.co.uk
1.3.3.1.6. ¿Cuál es la situación de Dinamarca?-
El sentimiento nacional es particularmente vivo en Dinamarca. Dos referendos han puesto de manifiesto la oposición del pueblo danés a la entrada de su país en la UEM. En septiembre de 2000, el 53% de los daneses votaron « no » a la entrada de Dinamarca en la UEM con un índice de participación del 90%.
Este país tiene en común con el Reino Unido su baja tasa de desempleo (4,6%) y su Hacienda Pública saneada (excedentes monetarios regulares y una deuda pública por debajo del 50%), pero las similitudes no van más lejos. El crecimiento ha sido tan modesto como en la zona euro y por el contrario la participación del Estado en la economía una de las más elevadas de la UE, con un 54,6%.
La oposición de los daneses al euro tiene su origen en el temor a perder su sistema de ayuda social especialmente generoso y eficaz, a ser arrastrados en la construcción de una Europa federal en la que los pequeños países serían ahogados por los grandes, a perder la imagen de la reina en los billetes, y en la falta de confianza en el euro, que en aquellas fechas acababa de sufrir una severa caída en los mercados internacionales en relación con el USD.El impacto del « no » danés al euro fue mínimo pues la economía danesa representa menos de un 10% de la economía de la zona y, en cualquier caso, la DKK permanece ligada al euro.
El entusiasmo de los europeos por los billetes y monedas en euros hubiera podido invertir la tendencia, pero el éxito del partido nacionalista y los temores ante la integración política europea no permitieron a los dirigentes fijar una fecha para un nuevo referendo. Mientras tanto el euro parece haber sido bien aceptado por el comercio y por los turistas daneses.
1.3.3.1.7. ¿Cuál es la situación de Suecia?-
El caso de Suecia se parece económicamente al de Dinamarca (crecimiento económico: 1,4%; paro: 5,2% y participación del Estado en la economía: 58,2%). Comparte con Gran Bretaña la incertidumbre respecto a los tipos de cambio de su moneda que estaba infravalorada. Suecia por el contrario, tiene una situación legal diferente. Ingresó en la Unión junto a Finlandia y Austria después de la entrada en vigor del tratado de la UE. Su Parlamento decidió en 1997 no entrar en la UEM, un precedente importante para países candidatos que deseen formar parte de la UE sin adoptar el euro.
Después del éxito obtenido por los billetes y monedas en euro, una mayoría del 58% de suecos estaría a favor del euro, contra tan sólo un 35% en el año 2000. El gobierno tenía previsto realizar un referendo en la primavera de 2003, es decir antes de las consultas en Gran Bretaña y en Dinamarca para evitar su potencial influencia negativa. Pero eso no impidió que el referendo fuese negativo con un 56% de suecos opuestos a remplazar su moneda por el euro. Este fracaso tuvo como consecuencia la congelación de los referendos en Dinamarca y en el Reino Unido sobre su conversión al euro.
1.3.3.1.8. ¿Cuál es la situación de los demás países de Europa occidental?-
El principado de Mónaco, el Vaticano y San Marino han adoptado el euro y acuñan sus propias monedas. Andorra no tenía una moneda nacional y utilizaba indiferentemente la peseta española y el franco francés. Con el euro, Andorra tiene una sola moneda. Los noruegos (en 1972 y 1994) y los suizos (en 1992) rechazaron las propuestas de sus gobiernos de unirse a la UE.
1.3.3.2. Los países de Europa central y oriental
1.3.3.2.1. ¿Cuál es la aportación de los nuevos países miembros?-
La entrada de doce nuevos países en la UE, ha aumentado considerablemente la población beneficiada (+ 103 millones de habitantes sin contar los 77,35 millones de turcos), pero el escaso peso económico de esos países ha afectado poco a la situación económica global de la UE en el momento de la adhesión de los nuevos países. Su potencial económico ha aumentado el PIB de la UE en + 4.8 % en el 2006. Tienen unos índices de crecimiento anuales que son casi el doble de los de la UEM (5.5% en 2006) y su peso relativo debería en consecuencia aumentar en un futuro.
La situación económica de cada país difiere tanto como las dimensiones y niveles de desarrollo económico. La renta por habitante es claramente inferior que en la UE, pero debido a una rápida alza de las mismas, debería sobrepasar los 7.000 € por habitante en 2008, es decir, aproximadamente casi el 30% de la media europea. Por lo que se refiere al desempleo, este ha pasado de un 10% a un 15% durante el período 1995 a 2002, a menos de un 10% a partir de 2008 (previsión de la Comisión en la primavera de 2007).
Algunos analistas consideran que los países candidatos hubieran debido ser admitidos desde el momento de su petición. Otros, como los irlandeses por ejemplo, se oponen a una adhesión demasiada rápida (referendo negativo sobre el Tratado de Niza). Está claro que el problema depende menos de la buena voluntad de los países candidatos que de una falta de preparación y de los conflictos de intereses en el seno de la UE.

Imágenes: 1.3.3.a: Indicadores demográficos y económicos generales sobre los nuevos países miembros y candidatos.

Imágenes: 1.3.3.b : Índices de crecimiento económico de los países recientemente incorporados a la UE y de los países candidatos a la adhesión.

Imágenes: 1.3.3.c : Renta por habitante de los países recientemente incorporados a la UE y de los países candidatos a la adhesión.

Imágenes: 1.3.3.d & dd : Índices de desempleo en los países recientemente incorporados a la UE y de los países candidatos a la adhesión.
1.3.3.2.2. ¿Cuáles han sido las condiciones y las etapas generales de adhesión de los países candidatos?-
Las condiciones fueron fijadas en:
La cumbre de Copenhague en junio de 1993:- Criterios de orden político, económico, financiero y monetario,
- Instituciones estables que garantizan la democracia, primacía del derecho, derechos humanos, respecto de las minorías y su protección (criterio político);
- Una economía de mercado viable, así como la capacidad de hacer frente a la presión de la competencia y a las fuerzas del mercado interior de la Unión Europea (criterio económico);
- Capacidad del país candidato para asumir las obligaciones, y especialmente suscribir los objetivos de la Unión política, económica y monetaria (criterio de asunción del acerbo comunitario).
El Consejo Europeo de Essen (diciembre de 1994) fijó la estrategia de acercamiento de los países que habían firmado un acuerdo de asociación con la UE.
El 6 de octubre de 1997 los ministros de Asuntos Exteriores de los Quince acogieron positivamente el proyecto francés de una « Conferencia europea » destinada a seguir el proceso de ampliación durante los años siguientes.El 12 de marzo de 1998 tuvo lugar la primera Conferencia Europea reunida en Londres con los Estados miembros de la Unión, así como con todos los países europeos que tienen la vocación de adherirse a la Unión y ligados a ella por un acuerdo de asociación (salvo Turquía que declinó la oferta).
En marzo de 1998, el Consejo de Luxemburgo designó un primer grupo de seis países (Estonia, Hungría, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia) cuya adhesión se consideraba posible en 2002 a la vista de su participación en las elecciones del Parlamento Europeo en 2004.
En diciembre de 1999, el Consejo de Helsinki decidió organizar conferencias a partir del año 2000 para acelerar la adhesión de los seis países (salvo Turquía que se beneficia de un acuerdo comercial y de un acuerdo de asociación) llamados los « países del acuerdo de Helsinki». El Consejo precisó que esa clasificación no era definitiva y que el ritmo de adhesión estaría determinado finalmente en función del grado de preparación de cada país candidato.La UE ha invertido 21.000 millones de euros para financiar la preparación de los países candidatos a su adhesión. 100 millones de euros suplementarios fueron destinados a las inversiones en los seis países de la segunda oleada. A esas aportaciones hay que añadir un total de 15.500 millones de euros (finales de 2001) concedidos por el BEI a los países candidatos para financiar proyectos de inversiones a largo plazo. Esas cantidades se aumentaron con sumas destinadas a la financiación del Banco Mundial y del BERD en esos países. Los países candidatos han denunciado la insuficiencia de las aportaciones de los Estados miembros, que representan 1/15 del importe en términos reales que Estados Unidos aportó para el plan Marshall para la reconstrucción de Europa después de la segunda guerra mundial y menos que las que Alemania ha destinado para el desarrollo de su parte oriental después de la caída del telón de acero. Esta situación pone de manifiesto el inconveniente de no disponer de un presupuesto comunitario autónomo más importante. Para muchos ciudadanos, la adhesión de los países de Europa central y oriental se ha realizado demasiado rápido, a veces sin que el acerbo comunitario haya sido realmente adoptado por los mismos. El caso más mediático ha sido el de la adhesión de Malta que no ha respetado la directiva europea sobre la protección de las aves salvajes (79/409/CEE del 2 de abril de 1979) y en consecuencia se ha mantenido la masacre de numerosas especies protegidas durante su migración. El 15 de marzo de 2007, el Parlamento Europeo condenó a Malta, pero se ha continuado su práctica. En el futuro, las modificaciones jurídicas necesarias para adoptar el conjunto del acerbo comunitario y la entrada en la UEM (por ejemplo sobre la independencia del Banco Central) deberán realizarse antes de la adhesión del nuevo Estado.
1.3.3.2.3. ¿El euro plantea condiciones particulares a los países candidatos?-
El euro impone condiciones particulares y algunos países candidatos consideran que su adopción constituye un obstáculo suplementario para su adhesión a la UE. Para participar en la UE, los mercados financieros de los países deben estar suficientemente desarrollados y ser capaces de «canalizar el ahorro hacia las inversiones ». Al someter su candidatura, los países no sólo aceptan los objetivos políticos y económicos del tratado de la Unión, sino también los objetivos financieros y monetarios. Incluso si no son capaces de adoptar el euro en el momento de su adhesión, los países candidatos deben no obstante respetar las condiciones de la fase 2 de la UEM. Ello implica la independencia de sus bancos centrales, la coordinación de sus políticas económicas, la adhesión a las exigencias del Pacto de Crecimiento y de Estabilidad que limita los déficits públicos*. Los nuevos miembros deben renunciar a la financiación del sector público apoyándose en el Banco Central y deben completar la liberación de los movimientos de capitales. Por último, deben participar en los mecanismos de control de cambios en el seno del Sistema Monetario Europeo y evitar variaciones de sus tipos de cambio.

Situación monetaria de los países candidatos.
© Promeuro - Imagen 1.3.3.e.
1.3.3.2.4. ¿Cuál es la situación de los nuevos países miembros en términos de inflación?-
En términos de inflación, se aprecia una disminución generalizada que recuerda la de los países miembros de la UE de los 15 antes de la puesta en circulación del euro (véase imagen 1.2.4.b). En algunos países, el índice permanece superior al límite del 3% que correspondería a la estricta aplicación del criterio de convergencia (1.5% por encima de los tres países más eficientes de la zona euro). Esta situación era de esperar ateniéndose al efecto Balassa-Samuelson.
Para la definición del efecto Balassa-Samuelson : véase www.melchior.fr/melchior/melchior.nsf/allbyID/FCD204200602C1A2C1256CF5004B33B0
Las previsiones de la Comisión sugieren que Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Bulgaria, Rumanía y Turquía- ésta última con un 6.1% previsto en 2008- tendrán los índices de inflación más altos del grupo.


Imagen 1.3.3. f: Índices de inflación de los países fuera de la zona euro desde 1997 hasta 2008*.
1.3.3.2.5. ¿Cuál es la situación de los nuevos países miembros por lo que se refiere a las finanzas públicas?-
Déficits públicos: generalmente sobrepasan la norma del 3% dado que estos países invierten masivamente para superar del modo más rápido posible su retraso en materia económica. Los nuevos miembros tratan de reducir la distancia entre sus ingresos por habitante y el de los otros países de la UE. Tienen por ello una opción difícil de realizar: bien reducir sus déficits públicos para satisfacer los criterios de convergencia y entrar en la UE, o bien satisfacer las necesidades de la población los más rápidamente posible aumentando el gasto público. Esto concierne en particular a Hungría, que ha reconocido haberse librado por poco de una crisis financiera en 2006, a la República Checa, a Eslovaquia, a Croacia y a Turquía. No obstante, se puede apreciar una reducción importante de los déficits públicos en % del PIB en todos esos países desde 1997.


Imagen 1.3.3.g. : Déficits públicos de los nuevos países miembros y candidatos en % del PIB.Deuda pública: Por término medio es mucho más débil que en los antiguos países de la UE. Solamente Chipre (con 12.000 € de deuda pública por habitante), Hungría, Malta y Turquía tienen índices que sobrepasan el límite del 60%, pero permanecen muy por debajo de los campeones de la deuda pública de la antigua UE con cerca del 100%: Bélgica, Italia y Grecia. Además, en relación con años anteriores, el índice de deuda pública en nueve países ha descendido en 2006.


Ilustración 1.3.3.h : Deuda pública de los nuevos países miembros y candidatos en % del PIB

Ilustración 1.3.3.hh : Deuda pública de los nuevos países miembros y candidatos en € por habitante.
1.3.3.2.6. ¿Cuál es la situación de los nuevos países miembros en términos de estabilidad de sus tipos de cambio?-
La situación monetaria de los países candidatos es muy variable. Algunos como Lituania y Bulgaria han ajustado su moneda con el euro (con o sin departamento de control de cambios- currency board) o con el euro y con el USD como Rumanía. Todos ellos han hecho que su moneda sea convertible. En 2007, Eslovenia remplazó su tollar por los euros. Estonia ha intentado entrar en la UEM en 2006, pero el BCE ha considerado que su entrada era prematura. Su corona (EEK) es estable con el euro desde 1995. El tipo de cambio de la lita estonia con relación al euro no ha variado prácticamente desde 1995. Por lo que se refiere a los demás países, la situación es variable pero estable.


Imagen3.3. i : Evolución de los tipos de cambio para el conjunto de los países.

Imagen 1.3.3. ii : Evolución de los tipos de cambio para algunos países.
1.3.3.2.7. ¿Qué pueden hacer los países candidatos para acelerar la integración de sus mercados de capitales?-
En un estudio de 1999, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) demostró que, bajo ciertas condiciones, las actividades de préstamo de los Bancos Multinacionales de Desarrollo (BEI, BERD, BM, SFI, FEI...) contribuyen a integrar los mercados de capitales de países « emergentes » en los mercados internacionales. El estudio analiza el mercado español, griego y portugués, pero no se puede trasponer tal cual a los nuevos países miembros. El BEI, considera no obstante que proporciona unas indicaciones útiles.
Todos los países candidatos han establecido una infraestructura para los mercados interiores de los capitales que incluye generalmente una legislación sobre los títulos, una instancia de control, una instancia de
compensación* y de reglamentación de títulos y una Bolsa de valores. Los mercados de capitales de esos países se caracterizan por un dominio de las emisiones públicas, de las emisiones a corto plazo, de las actividades restringidas en los mercados bursátiles; numerosos productos tales como los swaps, derivados, opciones, son escasos o inexistentes. Las acciones de empréstitos a más largo plazo de los BDM pueden, bajo ciertas condiciones, diversificar el mercado, alargar la curva de los intereses mediante la emisión de empréstitos, reducir los riesgos de cambio para los inversores locales, introducir innovaciones financieras, etc.
Estas mejoras parecen tanto más apropiadas para los países candidatos que sus necesidades de capitales de inversión son enormes: 80.000 millones de euros por año para los países de la primera oleada. En comparación, las necesidades netas del conjunto de la zona euro eran en 2001 de 75.000 millones. Además, esos países tienen un ahorro abundante que los bancos locales no consiguen recaudar. Incluso si se da el caso, esos bancos prefieren diversificar sus haberes invirtiendo en el extranjero.
Desde el año 2002, el BEI ha emitido 21 operaciones de empréstito en Estonia, Hungría, Polonia, República Checas, Eslovaquia, por un importe de 300 millones de euros, y ha iniciado operaciones similares en otros países desde el momento en que lo han solicitado.
Todos los países, salvo Malta, habían manifestado su interés por integrarse, tarde o temprano, en la UEM.
Los tipos de interés a largo plazo se aproximan al del euro, exceptuando la libra chipriota, el fiorint húngaro y el zloty polaco que muestran una notable desviación (más del 5% en 2005). No hay datos para las monedas de Bulgaria, Rumania, Croacia, Macedonia y Turquía porque los créditos se realizan todavía esencialmente a corto plazo ateniéndose a las variaciones de los precios y al estado del mercado nacional de capitales.
1.3.3.2.8. ¿Debilita el euro la entrada de los países candidatos en la UEM?-
La entrada de España y Portugal en la composición del ECU fue temida como una causa de debilitamiento de la moneda europea. Pero ese no fue el caso. Los nuevos países tienen rentas medias mucho más débiles que las de la UE, pero ello no constituye un factor de inestabilidad monetaria si esos países respetan los criterios de convergencia. Por el contrario, la integración de nuevos países aumentará la potencia económica total de la zona euro. Las necesidades de capitales en los países podrían incluso producir una subida del euro, como fue el caso para el DEM de 1990 a 1995 debido a necesidades similares ligadas a la integración de Alemania oriental.
Los elementos se compensarán en diversos sentidos y, en conjunto, la entrada de nuevas economías tendrán un efecto positivo sobre el euro. Por supuesto será necesario que las bases esenciales de la estabilidad política y monetaria- el rigor administrativo y la lucha contra la corrupción- sean efectivas. La Comisión ha propuesto un pacto contra el crimen organizado para erradicar esa plaga que mina la credibilidad de una moneda. Esta medida es tanto más importante en tanto en cuanto los países candidatos contribuyan a los trabajos de la Convención.


Imagen Promeuro 1.3.3.k Clasificación de los países europeos en función de la percepción del nivel de corrupción. Transparency International.Véase también:
www.transparency.org/policy_research/surveys_indices/cpi/2006
1.3.3.2.9. ¿En qué fecha deberían entrar los nuevos países miembros en la UEM?-
Eslovenia entró en la UEM el 1 de enero de 2007. La cumbre europea de junio de 2007 decidió que Chipre y Malta podrían entrar en enero de 2008. Eslovaquia podría entrar en 2009 y los demás probablemente de aquí a 2015.
Véase también el artículo: « Enlargement of the euro area : Opportunities and Challenges » de Servaas Deroose de la Comisión Europea (solamente en inglés).

